Técnicas de estudio I: Empezar a estudiar

Técnicas de estudio: empezar a estudiar Ponerse a estudiar no es una tarea fácil. Siempre hay algo mejor que hacer, o por lo menos, en nuestra mente queda ese pensamiento. Pero, para sentarse en la silla y enfrentarse a los apuntes hace falta ganas y voluntad, ya que es un trabajo heroico que necesita una preparación previa, concentración y nuestra máxima atención.

Por ello, desde el equipo de educalive, ponemos a vuestra disposición varios trucos, estrategias y sugerencias para que comenzar a estudiar no nos parezca un trabajo tan complicado.

Hábitos para que estudiar no se me haga cuesta arriba

En primer lugar, para obtener un hábito de estudio saludable, es muy primordial estar ubicado en un sitio cómodo y luminoso. Además, es importante que tengamos a mano todo lo que necesitemos. Si nos ponemos un sitio para estudiar donde no hayan diccionarios, folios, bolígrafos, etc.; estaremos levantándonos constantemente, y eso generará una distracción duradera. Para solucionarlo, debemos organizar previamente las asignaturas que vayamos a repasar, asegurándonos de que tenemos todas las cosas que necesitamos para ello. Es muy probable que se nos olvide algo, pero no es lo mismo que hayamos tenido un pequeño despiste a que tengamos que levantarnos, a que estemos constantemente de pie por no haber sido cogido todos los útiles que necesitamos para comenzar con nuestra tarea.

Por otro lado, la tecnología no es recomendable para la concentración. Es muy importante que dejemos a un lado para estudiar nuestros teléfonos, tablets, ordenadores, etc; al no ser que sean imprescindibles para la tarea. Si no lo hacemos, la distracción será constante.

Es muy importante estudiar en un lugar cómodo y sin distracciones (tablets, móvil, etc.)

¿Cuánto tiempo tengo que estar estudiando?

Cuando nos pongamos a trabajar con la o las asignaturas que vayamos a ver cada día, es muy importante hacer un plan de estudios donde conste los objetivos que nos queremos marcar en esa jornada, las horas que le vamos a dedicar y anotar pequeños descansos entre los intervalos de estudio.

Pero, no nos engañemos a nosotros mismos, podemos tomarnos un respiro cada hora y media o dos horas frente los apuntes, y nunca estos descansos pueden ser mayores de 20 minutos. Esto se debe a que , en ese período de tiempo, el cerebro todavía recuerda que era lo que estaba haciendo unos minutos antes y no le cuesta trabajo seguir con la labor antes iniciada.

Si alargamos unos minutos más el descanso, seremos incapaces de retomar el hilo rápidamente.

Antes de ponerte a estudiar determina cuánto tiempo vas a dedicar y cuáles son los objetivos de esa jornada de estudio

¿Y si no puedo mantener un horario fijo para estudiar?

Cuando trabajas, tienes familia u otras responsabilidades es muy difícil comenzar y terminar a estudiar siempre en el mismo horario, pero es mucho más importante mantener una constancia de una o dos horas todos los días, independientemente de la hora a la que se haga, que darse un atracón de cuatro horas y ya no hacer nada más hasta que haya pasado un largo período de tiempo.

Lo más importante para conseguir tu meta es la constancia

 

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