Cómo crear el hábito de estudio e incorporarlo a tu día a día

Llevas tiempo sin estudiar y quieres retomar tus estudios, pero te resulta complicado ser constante a la hora de sentarte delante de los libros o de tus apuntes. Sabes que sin esa constancia difícilmente conseguirás los objetivos que te has marcado. ¿Te gustaría saber cómo puedes crear el hábito de estudio que te ayudará a conseguir tus metas? ¿Quieres añadir el hábito de estudiar en tu día a día?

En el momento que creas un hábito y pasa a formar parte de tus rutinas diarias, deja de suponer un esfuerzo para ti y simplemente lo haces de forma mecánica. Ya forma parte de tu vida. En este artículo te vamos a dar algunos consejos sobre cómo incorporar un nuevo hábito en tu vida, en este caso el hábito de estudiar, y algunas rutinas que te facilitarán la adquisición de este hábito.

¿Por qué es tan importante crear un buen hábito de estudio?

A estas alturas ya no tienes el mismo tiempo libre que tenías hace unos años. Seguramente tengas un trabajo, algún que otro hijo correteando por el pasillo de casa, y otras obligaciones. Incluso es posible que te permitas el lujo de tener aficiones. Es probable que ya te hayas dado cuenta que en tu situación ya no es posible posponer el estudio para los últimos días antes del examen, porque no puedes dejar de ir al trabajo y abandonar a tus hijos durante la semana antes del examen, a no ser que quieras quedarte sin trabajo y sin hijos. Tienes que cambiar de estrategia e incorporar el hábito de estudio en tu día a día. Tienes que ser constante y estudiar a diario.

Vas a tener que aprovechar el tiempo al máximo y la única manera conseguir las metas que te has propuesto es estudiando de manera consciente y planificada. Por eso, si estás preparándote para comenzar unos estudios superiores o estás estudiando después de mucho tiempo debes saber que la clave de tu futuro éxito en los estudios es solamente una: conseguir tener un buen hábito de estudio así que, ¿estás listo para dar el primer paso a esta nueva rutina?

¿Qué significa crear un hábito de estudios?

Comencemos por el propio significado de la palabra hábito. Un hábito es la práctica habitual y constante de una actividad. ¿Fácil? Pues lo primero que tenemos que decirte antes de comenzar es que debes tener claro algo: adquirir un hábito no se consigue de un día para otro. Si quieres conseguir tener un hábito de estudio que te ayude de verdad a alcanzar tus metas vas a tener que esforzarte y ser constante.

No te asustes. Mantén la calma. Si sigues nuestros consejos verás como en muy poco tiempo vas a conseguir adquirir este hábito. Piensa a largo plazo y visualiza tu meta. Al fin y al cabo ya has dado el primer paso.

Es cierto que al principio es probable que te cueste un poco llevar a cabo esta rutina, pero piensa algo. En muchos sitios se dice que para crear un hábito de estudio son necesarios 21 días, pero está comprobado científicamente que adquirir un hábito de por vida solo te va a costar 66 días. ¿Te parece mucho?

Míralo de otra forma. Te has propuesto retomar tus estudios, por lo que seguramente los próximos años de tu vida estés estudiando, ya sea un grado superior de FP o un grado universitario. Estudias hoy, mañana un poco menos, pasado te llama un amigo para tomar algo y lo dejas para el día siguiente y, cuando te quieres dar cuenta, ha pasado un curso y has perdido el año, con todos los gastos y quebraderos de cabeza que supone, y lo peor es la desmotivación y desilusión que te abordará y que puede hacer que abandones antes de conseguir tu objetivo. Entonces, si algo que va a ser totalmente determinante para tu vida y para todo tu futuro, solamente te va a costar ser constante durante 66 días de tu vida, ¿no crees que merece la pena?

Pongamos un ejemplo. Llega el 1 de Enero y todos nos marcamos metas para cumplir durante el año. La tuya es comenzar a cuidarte un poco e ir al gimnasio. Tú, que odias el deporte, que piensas que correr es de cobardes. Ahora y con el propósito de Año Nuevo, renovarte o morir, vas y te apuntas al gimnasio. Y además pagas 6 meses para obligarte a ir. Pero que pereza da a partir del tercer día, ¿verdad?

Pues la clave para cambiar de hábitos es realmente sencilla: debes establecer un hábito. Esto, que con el tiempo llevarás a cabo sin pensar, al principio cuesta hacerlo. Pensar que cada día, con frío o calor, tengas o no ganas, debes ponerte las zapatillas e ir al gym echa para atrás, ¿verdad? Tranquilo, eso será solamente hasta que adquieras el hábito de hacerlo, después ni siquiera pensarás en ello: simplemente lo harás de forma mecánica.

Con lo de estudiar a diario pasa exactamente lo mismo. Sabes que debes estudiar y tienes un objetivo claro que tú mismo te has marcado, una meta. Hasta aquí lo fácil. Ahora ha llegado el momento de hacerlo, de dar un paso al frente y reafirmarte en tu decisión.

Durante el tiempo que vas a tardar en adquirir este hábito de estudio vas a vivir de todo: días en los que todo lo irá rodado desde el principio, días en los que es imposible, en los que no retienes nada (o eso te parece). Días que te apetece, días que lo quieres tirar todo por la borda…No te preocupes, es absolutamente habitual pasar una etapa de picos emocionales durante el proceso de comenzar cualquier rutina. Pero no te debes anclar en lo malo, debes mirar más allá, en cómo será tu vida cuando consigas tu meta.

Coge un poco de perspectiva. ¿Y si lo lo único que te separa de tu sueño, de lo que de verdad quieres hacer durante el resto de tu vida es una simple rutina? ¡Una rutina! ¿Acaso por conseguir tu objetivo, eso que siempre has soñado, no merece la pena el esfuerzo del principio? Y más sabiendo en solo 66 días lo habrás logrado, que habrás conseguido adquirir el hábito de estudio. Así que, ¿a qué esperas para empezar?

Consejos para adquirir y mejorar tus hábitos de estudio

¿No sabes cómo adquirir un buen hábito de estudio? ¿Debes estudiar muchas horas o pocas? ¿En casa o en la biblioteca? Si no sabes por dónde debes comenzar no te preocupes, vamos a darte algunos consejos que van a ayudarte a crear un buen hábito de estudio.

Establece los objetivos que quieres conseguir

Debes tener claro cuál es tu meta y de qué forma va a cambiar tu vida cuando lo consigas. Esta va a ser tu principal motivación en los momentos de flaqueza. Así, cuando tengas la tentación de no estudiar un día y romper con tu hábito de estudio, solo tendrás que pensar en el motivo por el que has vuelto a estudiar, y todo será mucho más fácil. Solo tendrás que pensar en que todo lo que estás haciendo es por mejorar profesionalmente, por conseguir dedicarte a algo que realmente te apasione, por mejorar tu calidad de vida…

El objetivo o la meta que te marques no debe ser abstracto. No sirve de nada proponerte aprender inglés. Tus objetivos deben ser medibles. Es mucho mejor que te marques como objetivo estudiar inglés 3 días a la semana y en un año superar el examen del nivel B1. De esta forma te resultará más fácil saber si vas por el buen camino.

Márcate un objetivo principal y divídelo en pequeños objetivos que serán necesarios para conseguir tu meta principal. Por ejemplo, tu principal objetivo puede ser convertirte en un gran médico, pero para conseguir esa meta deberás superar algunos obstáculos, como por ejemplo superar la prueba de acceso a la universidad, superar cada uno de los años del grado universitario, y posteriormente deberás hacer el MIR. Bien, pues la primera meta que debe estar en tu punto de mira es superar la prueba de acceso a la universidad. Olvídate del resto y céntrate en eso.

Prepara un calendario de estudios

Lo más importante y la base de una buena rutina de estudios comienza haciendo un buen calendario de estudio. Para hacerlo correctamente debes tener en cuenta varios factores, como tu disponibilidad de tiempo libre, la dificultad de la asignatura o el tiempo del que de verdad dispones.

¿Cuál va a ser tu lugar de estudio?

Antes de comenzar tu rutina de estudios debes tener claro qué lugar va a ser tu cuartel general para estudiar. Somos animales de costumbres, por lo que es recomendable estudiar siempre en el mismo sitio. No improvises. Sigue estos pasos a la hora de elegir o crear tu lugar de estudio ideal:

  • Debes tener un lugar de estudio fijo donde no hayan distracciones.
  • Busca un sitio que te guste, sin televisión ni sonidos fuertes, y que tenga una buena ventilación.
  • Es muy importante que tu lugar de estudio tenga una buena iluminación, tanto natural como artificial.
  • Intenta que tu espacio de estudio sea cómodo, pero no tanto como para dormirte. Cómodo sí, pero no demasiado.
  • Ubica tu lugar de estudio en un sitio que no haga mucho calor ni mucho frío.

Quieres saber más sobre cómo debería ser tu lugar de estudio. En este artículo te damos algunos consejos sobre cómo organizar tu lugar de estudio.

Estudia siempre en el mismo horario

Para crear una rutina es imprescindible que repitas ciertos patrones durante un tiempo. Uno de ellos es el de establecer un tiempo diario para el estudio y el horario en el que te vas a dedicar a estudiar. Si desde el principio te marcas dos horas diarias dedicadas al estudio debes intentar que siempre sea así. También es importante estudiar siempre en el mismo horario para que tu cerebro se acostumbre pronto y puedas adquirir el hábito más fácilmente.

Entonces, ¿debo estudiar todos y cada uno de los días sin excepción? Debes estudiar todos y cada uno de los días que hayas previsto hacerlo. Por ejemplo, si has decidido que vas a estudiar todos los días de lunes a viernes, es importante que lo cumplas. No estudies durante el fin de semana, pero intenta no fallar ningún día entre semana. Sobre todo al principio, durante los días que estás consolidando tu hábito.

Los primeros 66 días debes ser estricto y metódico. ¿Eso significa que no puedes saltar la rutina ni un solo día? No, claro que no. Es cierto que si algún día se te olvida o te surge un imprevisto que te impide estudiar no será determinante para el objetivo final. Pero es muy importante es que ese tipo de situaciones no sean habituales. Aun así intenta ser estricto durante los primeros 15 o 20 días. Esta primera etapa es un factor decisivo a la hora de establecer correctamente tu nueva rutina.

Recompénsate conforme vayas consiguiendo objetivos

Para establecer una rutina es tan importante ser metódico como incentivarte de vez en cuando. Prémiate según vayas alcanzando tus pequeñas metas. No tienes que arruinarte comprando un capricho carísimo que dejará tu tarjeta temblando. Algo tan sencillo como un café con ese amigo al que llevas tiempo sin ver es suficiente. Te sacará de tu rutina habitual y te ayudará a ver lo positivo del esfuerzo realizado.

Debes ser constante

Es la base de todo esto. No existe ninguna manera de establecer unos buenos hábitos de estudio sin constancia. Día a día debes seguir la rutina. La verdadera clave de establecer un hábito de estudio con éxito es ser constante, esforzarse y perseverar siempre, pase lo que pase. Ésta es la clave de todo.

Seguramente al principio de costará más. Además tendrás días buenos y días no tan buenos. Momentos que te verás hecho lo de seguir tu calendario y momentos en que te costará muchísimo hacerlo. Tranquilo, es completamente normal. Pero cuando lleguen esos momentos debes recordarte por qué estás haciendo este esfuerzo y cuales son tus metas. Si además ya has empezado a conseguir algunos de los pequeños objetivos que te has marcado mucho mejor. Verás como esto te anima mucho y te ayudará a ser perseverante, a no desistir.

Poco a poco, esa fortaleza que has tenido en tus momentos de flaqueza obtendrá su recompensa. Te darás cuenta de que perseverar en esos días difíciles y no venirte abajo está siendo decisivo para alcanzar tu objetivo. Piensa que cada día estás un paso más cerca de conseguirlo, de lograr tener el futuro que has soñado.

Como ves, establecer una rutina requieres un esfuerzo. Al principio te costará hacerlo y puede que no te apetezca demasiado, pero tranquilo, esto solo sucede durante esta primera etapa. Te darás cuenta que pasados los primeros días seguirás esta rutina de manera mecánica, que en muy poco tiempo la llevarás a cabo de forma natural.

Será entonces cuando habrás conseguido tu objetivo: tendrás adquirido el hábito de estudio. Quizá ese hábito lo mantengas durante toda tu vida, es posible que le cojas el gustito a esto de estudiar y formarte y no puedas parar. Siempre defenderemos la importancia de la formación continua.

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