Cómo organizarse mejor para estudiar

Como organizarse mejor para estudiar

Tanto en el trabajo como a la hora de estudiar, el organizarse es muy importante para conseguir los objetivos que te has marcado. Por lo tanto, desde hoy mismo debes tomarte muy en serio el mejorar la organización de tu tiempo de estudio.

¿Por qué es importante organizar bien las horas de estudio?

La mayoría de la gente tiene serias dificultades para organizarse a la hora de estudiar. ¿Qué consecuencias tiene esta falta de organización? Suele provocar sensación de falta de tiempo para estudiar, de no aprovechar el tiempo que dedicas al estudio y de no avanzar al ritmo al que te gustaría. Sin duda, estas sensaciones generan frustración y en muchos casos provocan el abandono de los estudios. Pero, antes de tirar la toalla, lee este artículo porque te vamos a dar algunos consejos era mejorar la organización de tu tiempo para estudiar.

En primer lugar, vamos a ver qué significa organizarse. Podríamos decir que organizarse significa ordenar y planificar los medios y las acciones que necesitamos para conseguir el objetivo que nos hemos marcado. Por lo tanto si nos marcamos como meta aprobar el próximo examen, deberíamos ordenar y planificar todo lo que vamos a necesitar par conseguirlo. Para ello te tendrás que hacer las siguientes preguntas: ¿Cuánto tiempo tengo hasta el examen? ¿Qué tengo que estudiar? ¿Hay alguna parte que sea más difícil? ¿Cuánto tiempo libre tengo para dedicar a estudiar? ¿Qué objetivos diarios tengo que marcarme para llegar preparado al examen?

Vamos a ver algunos consejos que te servirán para organizar mejor el tiempo de estudio y te permitirá optimizar tu tiempo y mejorar tus resultados:

 

Márcate unos objetivos mensuales, semanales y diarios.

Divide tu objetivo principal en en pequeñas metas. De esa forma, conforme vayas cumpliendo con esas metas, vas a mantenerte más motivado y te será más fácil saber si estás cumpliendo con lo planificado.

Por ejemplo, si tu objetivo principal es superar la prueba de acceso a la universidad o grado superior, o aprobar una oposición, deberías saber cuántos temas tienes en cada materia, y de esa forma, a partir del tiempo que tienes hasta la prueba podrás calcular cuántos temas de cada materia tienes que estudiar al mes para llegar a tiempo y preparado a la prueba. Una vez que conoces cuantos temas tienes que estudiar al mes es fácil establecer unos objetivos semanales y diarios para conseguirlo.

 

Crea un calendario de estudio.

Analiza tu situación personal y determina qué momentos del día puedes dedicar a estudiar. Para ello te puede resultar muy útil utilizar un calendario (puedes utilizar Google Calendar) y marcar las horas del día que tienes ya ocupadas por trabajo u otras obligaciones de tu día a día (recoger a los niños del colegio, gimnasio, etc.), y una vez hayas marcado todas las horas que tienes ocupadas podrás visualizar los huecos libres que tienes para estudiar.

Ahora ya puedes crear tu calendario de estudio y determinar las horas que vas a dedicar a estudiar cada día de la semana.

PASO 1: Marca las horas que que ya tienes ocupadas por tus obligaciones.

Paso 1 del calendario de estudio

PASO 2: Establece las horas que vas a dedicar a estudiar (en naranja).

Paso 2 de calendario de estudio

Determina cuánto tiempo vas a dedicar a cada materia a la semana.

No todas las asignaturas o materias requieren el mismo tiempo de estudio. Hay materias que te resultan más fáciles y otras que son más complicadas. Además, la dificultad de las asignaturas suele variar de una persona a otra.

Debes clasificar las materias según su dificultad: baja, media, o alta. En función de esa clasificación debes asignar más tiempo de estudio semanal a las asignaturas que presenten mayor dificultad y menos tiempo a las que más fáciles te resulten.

¿Cuánto tiempo tengo que dedicar a cada asignatura? Dependerá de los objetivos mensuales, semanales y diarios que te hayas marcado previamente y del tiempo libre que tengas cada semana.
Imagina que tienes 20 horas semanales disponibles para estudiar y tienes que preparar 5 materias, de las cuales 2 tienen dificultad alta, otras 2 tienen dificultad media y una tiene dificultad baja. Puedes dedicar 5 horas a las asignaturas difíciles, 3 horas y media a las asignaturas que tienen dificultad media y 3 horas a la asignatura más fácil.

 

Planifica hoy lo que tienes que hacer mañana (horario de estudio).

No improvises y evita tener que decidir en cada momento qué es lo siguiente que tienes que hacer. El secreto para tener un día productivo es haberlo organizado previamente.

Debes tener en cuenta lo siguiente a la hora de planificar el día de mañana:

  • Puedes utilizar una App, un calendario, un bloc de notas, o lo que quieras, pero debes plasmar la planificación de mañana (horario de estudio) en algún sitio por escrito. Nunca confíes en tu capacidad para recordar algo de hoy para mañana. Te lo digo por experiencia, no funciona.
  • No planifiques tareas grandes y complejas, desglósalas en tareas más pequeñas y manejables. Por ejemplo, no planifique para mañana que de 10:00 a 12:00 vas a estudiar matemáticas, si no que deberías especificar que en esas dos horas vas a hacer los ejercicios de la unidad de sistemas de ecuaciones.
  • Debes priorizar y bloquear tiempo para completar tus tareas. Determina cuáles son las tareas más importantes para mañana y reserva tiempo suficiente para realizarlas (Timeblocking).

 

Primero las asignaturas o tareas más complejas y después las más sencillas.

Al igual que tus músculos, cuando sometemos a nuestro cerebro a un trabajo intenso y continuado éste se fatiga y le cuesta cada vez más realizar las tareas difíciles y complejas. Por ese motivo, siempre es recomendable planificar las tareas que más esfuerzo mental requieren a primera hora de la mañana y las más sencillas y automatizadas de cara a última hora de la tarde.

En este caso, como es posible que tus horarios de estudio no coincidan con las primeras horas del día, te recomiendo que planifiques las tareas o materias más complejas al inicio de tus sesiones de estudio y las tareas o materias más sencillas después.

 

No eres multitarea. Céntrate en un solo objetivo.

¿Crees que puedes hacer más de una coas a la vez? ¿Sientes que cuando estás haciendo varias cosas a la vez eres más productivo? Todos podemos hacer más de una tarea a la vez, siempre y cuando solo una de ellas requiera nuestra atención y concentración. Por ejemplo, puedo estar lavando los platos y mantener una conversación, pero no podemos hacer al mismo tiempo dos tareas que requieran concentración. Por ejemplo, escribir y a la vez mantener una conversación con otra persona.

Por lo tanto, debes evitar hacer varias cosas a la vez, ya que tu capacidad mental se saturará y tu rendimiento puede reducirse fácilmente al 60% de tu capacidad.

Cuando te centras en una sola cosa, tu productividad y tus resultados se disparan.

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