Reglas Mnemotécnicas para memorizar mejor y más rápido

Reglas mnemotécnicas: memorizar mejor y más rápido

¿Sabes qué son las reglas mnemotécnicas? Estas técnicas pueden ayudarte a memorizar mejor y más rápido, y es posible que a lo largo de tu vida de estudiante las hayas aplicado, incluso sin saberlo. Da igual que estés en el instituto, en la universidad o estés estudiando una oposición. Estas reglas mnemotécnicas van a ser uno de tus mejores aliados a la hora de memorización aquello que tengas que estudiar.

¿Recuerdas cuando aprendiste las tablas de multiplicar? ¿Acaso no te acuerdas de la cancioncilla del uno por uno es uno? Ese soniquete permanecerá para siempre en tu cabeza, ¿verdad? O aquello que decía tu madre de “la semana antes que el mes”, para recordarte cómo utilizar correctamente los pronombres en las frases. Llevas utilizando reglas mnemotécnicas desde tu niñez, y tú sin saberlo.

¿Te has parado a pensar la importancia que han tenido estos juegos de palabras para recordar conceptos durante toda tu vida? Lo cierto es que, aunque nuestra primera toma de contacto con las reglas mnemotécnicas fuese poco más que un juego, está claro que estas lograron su objetivo. Y es que gracias a ellas hemos recordado información a largo plazo.

Y es que las reglas mnemotécnicas son unas técnicas realmente efectivas cuando se trata de memorizar, para poder recordar posteriormente esa información. Es precisamente debido a su gran utilidad por lo que hoy queremos darles la relevancia que merecen y explicarte bien qué son las reglas mnemotécnicas y cómo te van a ayudar a memorizar mejor y más rápido. ¿Comenzamos?

Qué son y para qué sirven las reglas mnemotécnicas

Llegados a este punto, ¿sabrías decir qué son las reglas mnemotécnicas y para qué sirven? Vayamos por partes. En primer lugar, comencemos definiendo qué son las reglas mnemotécnicas. Las reglas mnemotécnicas son un conjunto de técnicas basadas en la asociación mental que facilitan la memorización de información o conceptos. Con esta asociación de conceptos logramos memorizar gran cantidad de datos que de otra forma nos resultaría mucho más costoso. Es decir, son unas técnicas cuya función principal es la de facilitar la memorización a medio o largo plazo.

Entonces, como nos ayudan a memorizar, ¿podríamos considerar a las reglas mnemotécnicas como una técnica de estudio? Pues la respuesta es un rotundo no. La explicación es sencilla. Mientras que con las diferentes técnicas de estudio lo que buscamos es comprender y asimilar el contenido, el objetivo de las reglas mnemotécnicas es solamente memorizar datos. Y no es lo mismo entender que recordar. No puedes memorizar la Revolución Francesa completa, su contexto en el país y el mundo, la repercusión que tuvo etc. Para eso tienes que utilizar las técnicas de estudio, para entender, asimilar y, en consecuencia, recordar.

Sin embargo, puede que, siguiendo con este ejemplo, no consigas recordar fechas, nombres o lugares. Para esto sí son realmente efectivas las reglas mnemotécnicas. Como ves, aunque las reglas mnemotécnicas no se pueden considerar técnicas de estudio, sí podemos afirmar que son complementarias a éstas. Por tanto, podríamos decir que las reglas mnemotécnicas son una herramienta complementaria a las técnicas de estudio, que facilitan la memorización de aquellos datos y conceptos que debamos recordar posteriormente.

Por qué la mnemotecnia facilita la memorización de datos

Pero ¿por qué las reglas mnemotécnicas facilitan la memorización de datos? ¿Qué hace que estas técnicas sean tan efectivas a la hora de memorizar información?

Si alguna vez has puesto en práctica alguna de estas técnicas de mnemotecnia te habrás dado cuenta de que, para tu sorpresa, has conseguido memorizar una gran cantidad de información sin demasiado esfuerzo. Aunque no sepas bien por qué lo has logrado. De hecho, sabes que si lo hubieras intentado de otra forma hubieras necesitado más tiempo y esfuerzo.

Con las reglas mnemotécnicas lo que intentamos es jugar con nuestro cerebro para ayudarle a recordar lo que nosotros queramos, lo que nos interese memorizar en cada momento. Para ello se utilizan asociaciones de palabras e imágenes, de forma que nos sea más fácil recordar. Al fin y al cabo, la asociación de información desempeña un papel fundamental en el aprendizaje y en la memorización, por lo que lo único que estamos haciendo es ayudar a nuestro cerebro con esas asociaciones.

Un ejemplo claro lo tenemos en cómo nos han enseñado a recordar la cantidad de días que tiene cada mes, simplemente mirando los nudillos de nuestras manos. Seguramente lo habríamos podido memorizar de otra forma, sin duda, nos costaría mucho más. De esta forma, con el mínimo esfuerzo siempre recordarás cuántos días tiene cada mes. Bien, pues en esto se basan las reglas mnemotécnicas.

Pongamos otro ejemplo: imagina que tienes que memorizar las provincias que forman Castilla La Mancha: Guadalajara, Toledo, Cuenca, Ciudad Real y Albacete. Así puede que, cuando llegue el momento de plasmarlas en tu examen, tal vez no te acuerdes de todas, ¿verdad? Pero ¿y si en vez de estudiarlo de carrerilla formásemos una palabra nueva, absurda, que te ayudase a recordar? GuaTo AlCiuTo, por ejemplo. Puede que en principio te parezca un poco tonto e incluso más difícil ¿no te parece? Pues, aunque no te lo creas, cuando llegue el momento a tu cerebro le será más sencillo recordar GuaTo AlCiuTo que la lista de provincias. ¿Por qué? Porque es un sin sentido, no se parece a nada y es precisamente eso por lo que a nuestro cerebro le resulta más atractivo.

En definitiva, podríamos decir que las reglas mnemotécnicas nos facilitan la memorización de datos porque utilizan para ello el propio funcionamiento de nuestro cerebro. Para lograrlo incluyen diferentes tipos de recursos que, aunque en otro ámbito podrían parecer absurdos, son perfectos para conseguir un mayor rendimiento cerebral y lograr así lo que estamos buscando: alcanzar la memorización a medio o largo plazo de la mayor cantidad de datos posible.

Qué tipos de reglas mnemotécnicas existen

¿Te has preguntado qué tipos de reglas mnemotécnicas existen y cómo funciona cada una de ellas? Puede que pienses que existen una o dos. Tal vez incluso tres, ¿verdad? Pues, aunque no lo creas hay muchísimos tipos de reglas mnemotécnicas y cada uno de ellos puede servirte para memorizar diferentes tipos de información.

Ten en cuenta somos muy distintos unos de otros, pensamos y memorizamos de forma diferente. Precisamente por esto surgen múltiples reglas mnemotécnicas, ya que no existe una regla mágica o perfecta para todo el mundo y su éxito en cada individuo dependerá de múltiples factores (inteligencia, conocimientos, léxico, imaginación, etc.).

Bien, ahora toca profundizar un poco más en algunas de las reglas mnemotécnicas más utilizadas. De este modo, al conocerlas mejor, podrás probarlas, evaluarlas y así saber cuál se adaptará mejor a ti y a tu rutina de estudios.

Método de las iniciales

Esta regla es muy útil cuando debemos recordar un listado de palabras. Para ello utilizaremos la primera letra de cada palabra, es decir, la inicial. Con esta inicial construiremos una palabra alternativa que nos recordará los datos que tenemos que conocer, englobando toda la información en una sola palabra.

Ejemplo: Imagina que tenemos que recordar el nombre de las provincias que componen Galicia (Pontevedra, Ourense, A Coruña y Lugo).

Ahora cogemos la primera letra de cada una de ellas y al unirlas obtenemos como resultado la palabra PACOL: Pontevedra, A Coruña, Ourense, Lugo.

De esta manera al recordar una palabra tu cerebro te llevará de forma automática, hasta los datos iniciales que necesitabas recordar, en este caso el nombre de las provincias gallegas.

Método de la cadena

Esta técnica es similar a la anterior. La utilizamos cuando necesitemos recordar un listado de palabras. Para ello también aprovecharemos las iniciales de cada palabra, pero en vez de hacer una sola palabra, elaboraremos una frase completa que nos ayudará a recordar.

Imagina que ahora tienes que recordar las provincias andaluzas: Almería, Granada, Jaén, Málaga, Sevilla, Cádiz, Huelva y Córdoba.

Ahora vamos a aplicar el método de la cadena.

JoséAntonio García Sánchez es un Maestro Cuenta Huevos Condecorado

Si tuvieras que recordar una a una cada una de las provincias, puede que te confundieses o que incluso olvidases alguna de ellas. Sin embargo, al aplicar este método y encadenar sus iniciales para hacer una frase diferente, te será mucho más sencillo de memorizar.

Esta técnica también se puede utilizar, por ejemplo, en Química para recordar la reacción de los ácidos (-oso-ito; -ico-ato)

Por ejemplo, podríamos hacer una frase sencilla que nos ayude a no confundir las terminaciones de cada pareja: El OSO toca el pITO cuando FederICO coge al gATO

La Historia Creativa

Esta técnica es muy efectiva cuando hay algún dato que te cuesta más memorizar. Por ejemplo, es perfecta para ayudarte si confundes fechas o lugares. En ella lo que haremos es utilizar los datos que necesitamos recordar por medio de una historia inventada.

Pongamos que tienes que recordar que el día 2 de mayo de 1808 tuvo lugar el levantamiento nacional tras el Motín de Aranjuez. Datos a recordar: 2/5/1808, Aranjuez.

Al poner en práctica la Técnica de la Historia Creativa esta información quedaría así:

Estuve en Aranjuez en 2 ocasiones antes de los 18. La primera con 5 años y la segunda con 8.

Esta técnica es muy útil para recordar tanto para fechas como como nombres, así que te ayudará bastante si la pones en práctica en asignaturas en las que necesites recordar gran cantidad de datos concretos y relevantes (historia, derecho romano, geografía, literatura, etc.).

Regla de los números

¿Y qué pasa si tienes que recordar cifras de un tamaño considerable? Pues que con la regla de los números no habrá cifra a memorizar que se te resista. Esta técnica es perfecta para eso y es una buena forma de memorizar números muy largos. Para ponerla en práctica debemos desglosar las cifras del número y sustituir cada una por una palabra con el mismo número de letras, formando finalmente una frase.

Pongamos un ejemplo: vamos a memorizar las primeras ocho cifras del número pi (3,1415926) utilizando esta regla mnemotécnica

Al utilizar la regla de los números haríamos lo siguiente: Ana (3) e (1) Inma (4) y (1) Jaime (5) estuvieron (9) en (2) Borneo (6).

Como ves, deberás sustituir cada número por una palabra que contenga esa misma cantidad de letras. De esta forma te resultará muchísimo más sencillo recordar cualquier cifra, por grande que sea.

Método Loci

El método Loci está considerado como la regla mnemotécnica primigenia, la más antigua y la precursora de todas las demás. Esta técnica se basa en la asociación de palabras que queremos recordar con imágenes de un lugar que nos sea familiar, que nos permita recordar sabiendo en qué posición está cada objeto.

Imagina que tienes que recordar la lista de la primera columna de la tabla periódica de los elementos. Hidrógeno, Litio, Sodio, Potasio, Rubidio, Cesio y Francio.

Ahora pensemos en el salón de tu casa y la disposición de cada elemento cuando tienes que interactuar en él. Es muy importante que recuerdes tu rutina al entrar en este espacio:

Abres la puerta, enciendes el interruptor, pones los libros en la mesa y sacas la silla. Dejas el teléfono sobre el estante que hay junto al sofá de los cojines.

Asegúrate de asociar cada elemento con una palabra, pero siempre siguiendo el orden que hayas dado. Es decir:

Puerta-Hidrógeno, Interruptor-Litio, Mesa-Sodio, Silla-Potasio, Estante-Rubidio, Sofá-Cesio, Cojines-Francio.

De esta forma, solamente deberás acordarte del recorrido habitual que haces cuando entras en el salón de tu casa y te será mucho más sencillo recordar los elementos de la primera columna de la tabla.

Como ves hay infinidad de reglas mnemotécnicas para utilizar. Además de todas estas hay muchas más: la técnica del abecedario ilustrado, del código fonético, etc.

Indaga más sobre cada una de ellas, pruébalas y valora qué tal te han funcionado. Piensa que no a todo el mundo le funcionan las mismas así que experimenta, comprueba la que es más efectiva para ti, y utilízala. Te sorprenderá ver cómo mejora exponencialmente tu capacidad de memorizar datos.

¿Te gustaría saber más sobre técnicas de memorización? En el siguiente artículo vas a encontrar más información sobre las mejores técnicas de memorización

5 consejos para ayudarte a utilizar las reglas mnemotécnicas

Puede que te haya ocurrido que, tras probar alguna de las estas reglas mnemotécnicas o incluso otras, no te hayan funcionado. ¿Te gustaría saber cómo puedes aplicar estas reglas para lograr mejorar tu memorización y, por tanto, tu rendimiento? Perfecto, porque vamos a darte unos pequeños consejos que te ayudarán a mejorar tu memoria cuando utilices la mnemotecnia.

  1. Si te cuesta establecer relaciones entre conceptos intenta dotarlos de acción y los memorizarás mejor. Si lo haces, dejarás de ver los datos que tengas que memorizar como algo pasivo y los convertirás en parte indispensable de una historia. Esto te ayudará a recordarlos mucho mejor llegado el momento.
  2. Olvídate de la coherencia y da un toque de locura a tus asociaciones. Tenlo en cuenta, porque está comprobado que cuanto más extrañas sean las asociaciones de conceptos menos te costará recordarlas. Recuerda que a nuestra mente le cuesta muy poco memorizar las rarezas e incoherencias.
  3. A muchas personas les cuesta memorizar acciones o verbos. Si tienes que memorizar un listado de ellos intenta hacer que cada uno de ellos te recuerde a algo de tu vida cotidiana. Esto te permitirá recordarlos más fácilmente.
  4. También suelen haber problemas a la hora de hacer asociaciones para memorizar conceptos intangibles. Para facilitarte la tarea, intenta darles la vuelta y asócialos con algo que te resulte familiar. Puede que términos como “libertad” o “educación” te cuesten, pero seguro que si piensas en Nueva York o en tu profesor favorito del colegio no los olvidarás.
  5. La práctica hace al maestro. En la mnemotecnia también es así. No sirve de mucho que sepas cómo funcionan todas estas reglas si no eres capaz de ponerlas en práctica de una forma efectiva. Dedica un rato cada día a practicarlas. Tómatelo como un juego diario. Poco a poco irás adquiriendo soltura y podrás utilizar sin problema la que más pueda ayudarte en función de lo que tengas que memorizar.

Para finalizar, solamente queremos que tengas presente que tu imaginación será un factor clave en el uso de la mnemotecnia. Piensa que será precisamente tu imaginación la base que te permitirá establecer las relaciones entre los diferentes conceptos, la que te ayude a conseguir tu objetivo al aplicar las reglas mnemotécnicas: mejorar exponencialmente tu memorización.

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